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Yannis Ritsos




MAÑANA

Ella abrió los postigos. Colgó las sábanas sobre el
alféizar de la ventana. Descubrió el día.

Un pájaro la miró directamente a los ojos."Estoy sola", murmuró.

"Estoy viva". Entro en la habitación. También el espejo es una ventana. Si salto desde él caería en mis propios brazos

Hans Bellmer








Muñeca

día de Apatía

Volver


Yves Tanguy

Sobre la imposibilidad
de su de ése
de cualquier regreso
cavila
...regreso... ¿regreso?
regreso (regreso)
en el hueco de la palma
posa

su cabeza
y cavila cavila
,regreso,

-regreso- REGRESO
/regreso/
ilusión
presumble (mente)
como si lo disperso
por añadidura
convergiese
hacia ese punto
donde (¿dónde?)
de una vez
la confluencia
devolviera
por todas
los órdenes al centro
a la unidad de antaño
(doquiera)
como si recobrada (mente) volviese
del mar revuelto
del mar revuelto
al socaire
regresara al abrigo entrañable
volver sin falta
sin cargo
sin patraña

como si pudiese
como si pudiese


Saúl Yurkievich

Salvador Dalí


Los relojes blandos no son más que camembert
paranoico-crítico, tierno, extravagante
y abandoado por el tiempo
y el espacio.

[Salvador Dalí]

Voces

El violín de Ingres


Man Ray

El acto surrealista más simple consiste
en salir a la calle con un revólver en cada
mano y, a cigeas, disparar cuanto se
pueda contra la multitud. Quien nunca
en la vida haya sentido ganas de acabar de
este modo con el principio de degradación
y embrutecimiento existente hoy en día,
pertenece claramente a esa multitud
y tiene la panza a la altura del disparo.

André Breton

Antonin Artaud

Los mostradores del cinc pasan por las cloacas,
la lluvia vuelve a ascender hasta la luna;
en la avenida una ventana
nos revela una mujer desnuda.

En los odres de las sábanas hinchadas
en los que respira la noche entera
el poeta siente que sus cabellos
crecen y se multiplican.

El rostro obtuso de los techos
contempla los cuerpos extendidos.
Entre el suelo y los pavimentos
la vida es una pitanza profunda.

Poeta, lo que te preocupa
nada tiene que ver con la luna;
la lluvia es fresca,
el vientre está bien.

Mira como se llenan los vasos
en los mostradores de la tierra
la vida está vacía,
la cabeza está lejos.

En alguna parte un poeta piensa.
No tenemos necesidad de la luna,
la cabeza es grande,
el mundo está atestado.

En cada aposento
el mundo tiembla,
la vida engendra algo
que asciende hacia los techos.

Un mazo de cartas flota en el aire
alrededor de los vasos;
humo de vinos, humo de vasos
y de las pipas de la tarde.

En el ángulo oblicuo de los techos
de todos los aposentos que tiemblan
se acumulan los humos marinos
de los sueños mal construidos.

Porque aquí se cuestiona la Vida
y el vientre del pensamiento;
las botellas chocan los cráneos
de la asamblea áerea.

El Verbo brota del sueño
como una flor o como un vaso
lleno de formas y de humos.

El vaso y el vientre chocan:
la vida es clara
en los cráneos vitrificados.

El areópago ardiente de los poetas
se congrega alrededor del tapete verde,
el vacío gira.

La vida pasa por el pensamiento
del poeta melenudo.

Y...

Parece, más bien


que te encanta armar tormentas después de la segunda copa

Tiene mi deseo de más una vista cansada...
Moretones en los pasos hacia el frente
cicatrices a carne viva en los pasos hacia atrás

Hundirse en la cicuta
deleite de dioses y filósofos

Bajo esta escama helada no hay poesía



[ beber café como bebiendo el tiempo]