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Margaret Atwood

Sus actitudes son diferentes


I

Comprendernos
el uno al otro, intentamos
todo menos eso, y para evitarlo

dejaré de buscar
gérmenes si apartas tus dedos
del microfilme
escondido en mi piel



[...]



III

Tú extendiste tu mano
yo tome tus huellas dactilares

Tú pediste amor
yo sólo te dí descripciones

Por favor, muérete, dije
para que pueda escribir sobre tu muerte

Erica Jong

Envidia del pene

Envidio a los hombres que puede anhelar
con infinita vaciedad
el cuerpo de una mujer.
que esperan que su anhelo
haga un niño.
que su oquedad misma
fertilice lo oscuro

Las mujeres no se hacen ilusiones sobre esto.
ya que son a la vez
casas y túneles.
copas y las que escancian el vino.
ya que conocen el vacío como estado temporal
entre dos plenitudes,
y no ven en ello ningún romance.

Si yo fuera hombre,
condenado a esa infinita vaciedad,
y no teniendo alternativa,
encontraría, como los otros, sin duda,
una mujer
para bautizarla Vientre de Luna,
Madona, Diosa del Cabello de Oro
y hacerla tienda de mi deseo,
paracaídad de seda de mi lujuria,
icono ojiazul de mi sagrada comezón sexual,
madre de mi hambre.

Pero ya que soy mujer,
debo no sólo inspirar el poema
sino también escribirlo a máquina,
no sólo concebir al niño
sino también darlo a luz,
no sólo da a luz al niño
sino también bañarlo,
no sólo bañar al niño
sino también alimentarlo
no sólo alimentar al niño
sino también llevarlo
a todas partes, a todas partes...

mientras que los hombres escriben poemas
sobre los misterios de la maternidad.

Envidio a los hombres que pueden anhelar
con infinita vaciedad

William Carlos Williams

Love Song

Las margaritas están rotas
los pétalos son noticias del día
los tallos se alzan a la altura
del césped de adhieren a los zapatos
se parten por la mitad
conservan la raíz y las hojas.

Las ramas negras elevan
hojas rectilíneas
hasta lo más alto del bosque.
Se agarran con firmeza
con un clamor se quiebran
¡exhiben su blancura!

Tu talante es lánguido
se derrumban las hojas
y por supuesto
¡el retorno en mayo!

Entramos
en la arboleda de tu padre
y vimos los grandes robles
derribados con las raíces
arrancadas de cuajo.

Haiku/ Jack Kerouac



Ignorando mi pan
el gorrión
picotea en el pasto

**

Un toro negro
y un pajarito blanco
parados juntos en la orilla

**

¿Por qué me estás mirando,
abeja?
Yo no soy una flor


Allen Gingsberg

Sobre los trabajos de Burroughs

El metodo ha de ser carne purísima
y sin aderezo simbólico,
visiones reales & prisiones reales
como son vistas entonces y ahora

Prisiones y visiones presentadas
con raras descripciones
correspondientes exactamente con las
de Alcatraz y Rose.

Una comida desnudos es natural para nosotros,
nosotros comemos sandwiches de realidad
Pero las alegarías no son más que lechuga
No ocultéis la locura.

San José 1954

Walt Whiwaltman

Esa sombra, silueta mía que va de un sitio a otro
queriendo vivir, que es ruidosa y bromea.
A veces me sorprendo a mí mismo mirando llos sitios
por donde se agita
A veces dudo y me pregunto si efectivamente esa sombra
soy yo.
Pero enmedio de mis amantes y cuando entono
mis cantos
nunca dudo que esa sombra realmente soy yo.

Ezra Pound

Un objeto

Esta cosa, que tuvo un nombre y no un corazón
ha adquirido familiaridad donde pudo haber afecto,
y nada ahora
disturba sus reflexiones.

Kenneth Rexroth

Ella está ausente


Pase toda la noche despierto junto a ti.
Reclinado sobre el codo, contemplando tu rostro
dormido, ese rostro culla pureza nunca
cesa de asombrarme. No podia dormir, pero no
queria hacerlo ni lo necesitaba. Tu
cuerpo contra mi cuerpo yacia como un estrella
suave y calida. Cuantas noches me he
despertado y te he contemplado y en cuantos
lugares. ¿quién sabe? esta noche podria
ser la última. Como en tantas otras noches, he
bebido en tu carne la honda y apacible
comunion que no siempre tengo valor para tomar
de ti derpierta, la paz del amor. Luces
neblinosas se movian por el techo de nuestro cuarto,
tan parecido a otros de Francia e Italia,
cuartos de luna de miel, y comunicaban a tu rostro
un habla en permanente mudanza, la secreta
comunion del amor inexpresable. Conocí entonces,
mientras tu secreto hablaba, mi ser secreto,
el pajaro ciego, apenas visible en una infinta maraña
de mentiras. Y conocí la maraña tambien,
todos los lazos y todas las hebras, el oculto pajaro
invalido, la terrible maraña. Hacia el
amanecer, cuando empezaron a sonar camiones en las
calles, te moviste, me abrazaste y pronunciaste
mi nombre. Tu voz era la voz de una muchacha que nunca
habia conocido pérdida de amor, traición,
recelo ni mentira, y despues te volviste otra vez,
me cogiste la mano y la apretaste contra
tu cuerpo. Ahora se con certeza y para siempre
que, por mucho que haya yo empañado
tu amor de día, su recuerdo esta aún ahí. Y
conozco la maraña, la red, el pajaro ciego
e invalido. Pues entonces por un breve instante,
no estuvo ciego, ni atrapado ni invalido.
por espacio de un latido el corazon estuvo libre y
se movio. Oh, amor, yo, que estoy perdido
y condenado con las palabras, yo, para quien las
palabras son un oficio y un arte, no
tengo palabras. Éstas palabras, éste poema
son todo confusión e ignorancia, pero
se que, guiado por tu dulce corazón, mi corazón
latió libre en una oportunidad y envió
por todas mis entrañas la sangre de la verdad.

Leonard Cohen


Cuando descubrí tu cuerpo
pensé que las sombras caían engañosas,
animando recuerdos de perfecta rima.
Pensé poder ofrecer belleza
como una bendición y que tu semi-oscura carne
respondería a la oración.
Pensé entender tu rostro
porque lo había visto pintado dos
o cien veces, o haberlo besado
estando esculpido en piedra.

Con sólo un suspiro, una vaga vuelta,
descubriste las sombras
más habilmente que mi carne,
y las reales y violentas proporciones de tu cuerpo
hicieron anticuados viejos tratados de excelencia,
medidas y poemas,
y con un sensillo desafío de personal belleza
que no podía ser ni alabado ni interpretado clamaron:
esto debe ser enfrentado.

Gary Snyder

LO QUE DEBES SABER PARA SER UN POETA

todo lo que puedas sobre los animales como personas.
los nombres de árboles y flores y malas hierbas.
nombres de estrellas, y los movimientos de los planetas
y la luna.


tus seis sentidos, con una mente alerta y elegante.

por lo menos una clase de magia tradicional:
adivinación , astrología, el libro de los cambios, el tarot;

sueños
los demonios ilusorios y los resplandecientes dioses ilusorios;

besar el culo del diablo y comer mierda;
joder con su verga peluda y rijosa
joder con la bruja,

y con los angeles celestiales
y las doncellas perfumadas y doradas--


y luego amar lo humano: esposas y amigos.

juegos infantiles, historietas, goma de mascar,
y lo extraño de la televisión y los anuncios.

trabajar, largas horas áridas de trabajo insípido y aceptado
y vivido y amado finalmente.
Agotamiento,

hambre, descanso.

la libertad loca de la danza, éxtasis

el peligro real.
la apuesta
el borde de la muerte.

Haiku/ Jack Kerouac


el sabor
de la lluvia
por qué arrodillarse?

**

y el silencioso gato
sentado junto al poste
percibe la luna

**

inutil, inutil
la fuerte lluvia
dirigiendose al mar

T. S. Eliot

Retrato de una dama

[...]


II

Ahora que las lilas están en flor
ella tiene un florero de lilas en su cuarto
y retuerce una en los dedos mientras habla.
"Ah, amigo mío, usted no sabe, no sabe
lo que es la vida, usted que la tiene en sus manos";
"usted la deja que se le vaya fluyendo, la deja fluir,
y la juventud es cruel y no le dura el remordimiento
y sonríe de las situaciones que no ve"
Yo sonrío, por supuesto,
y sigo tomando té.

[...]

La voz vuelve como el insistente desafinado
de un violín roto en una tarde de agosto:
"Siempre esoy segura de que usted entiende
mis sentimientos, siempre segura de que usted siente,
sin duda que al otro lado del abismo usted extiene la mano.


[...]

Margaret Atwood


[...]

Me acerco a este amor
como un biólogo
que se pone guantes de goma
y su bata blanca de laboratorio

Tu huyes de él
como un prisionero político
fugitivo, y no me sorprende

[...]

Walt Whitman

LI

El pasado y el presente se han marchitado:
ya los he colmado y vaciado,
y ahora me dispongo a colmar el próximo
pliegue del futuro.
¡Tú que me escuchas! ¿Qué tienes para
confiarme?

Mirame a la cara mientras aspiro
la fragancia del crepúsculo,
(Habla honestamente, nadie más te oye,
y sólo estaré un instante todavía).

Muy bien, sí, me contradigo.
(Soy enorme, contengo multitudes)

Me dirijo a los que están cerca, espero
en el umbral.

¿Quién ha acabado el trabajo del día?
¿Quién terminará antes su cena?
¿Quién quiere hablar conmigo?
¿Querrás hablarme antes de que parta?
¿O lo harás cuando sea demasiado tarde?

T. S. Eliot

Conversation galante



Observo yo: "¡Nuestra sentimental amiga la luna!
O es posible ( fantástico, lo confieso)
quizá sea el globo del Preste Juan
o un viejo farol maltratado colgando en lo alto
para alumbrar a pobres viajeros hacia su peligro"
Ella, entonces: "¡Cómo divagas!"

Y yo entiendoces: "Alguien configura en las teclas
ese exquisito nocturno, con que explicamos
la noche y el claro de luna: música que aferramos
para dar cuerpo a nuestro propio vacío"
Ella entonces: "¿Eso se refiere a mí?
"oh no, soy yo quien está inane."

"¡Vos, señora, sois la eterna humorista,
la eterna enemiga de lo absoluto,
dando a vuestros errantes humores el más ligero viraje!
Con vuestro aire indiferente e imperioso
refutando de un golpe nuestras locas poéticas..."
Y "¿tan en serio entonces?"

Walt Whitman

III

He oído lo que decían los charlatanes, la
charla del principio y del fin,
Pero yo no hablo del principio ni del fin.
Nunca hubo más comienzo que este
ni más juventud o vejez de la
que ahora hay,
ni mas cielo ni infierno de los
que ahora hay.
Deseo, deseo, deseo
Siempre el deseo procreador del mundo.
De la penumbra avanzan los iguales
opuestos, siempre sustancia y
multiplicación, el sexo siempre.
Siempre un nudo de identidad, siempre
las diferencias, siempre la gravidez de la vida.

[...]


XVII

Estas son, en verdad, las ideas de todos los
hombres, de todas las épocas, y tierras,
no son ideas originales mías
Nada son si no son tan tuyas como mías,
o casi nada
Si no son el acertijo y la solución del
acertijo no son nada,
Si no son tan próximas como distantes
no son nada

Son la hierba que crece donde haya
tierra y haya agua,
Son el aire común que lava nuestro globo.


[Canto de mí mismo]