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Yorgos Seferis


El papel blanco duro espejo
sólo devuelve eso que fuiste.
El papel blanco habla con tu voz,
tu propia voz, no aquélla que te gusta,
tu música en la vida esa que derrochaste.
Puede que no vuelvas a ganar si lo deseas,
si te clavas a esa cosa indiferente que te lanza atrás
ahí dónde empezaste. Viajaste, muchas lunas viste,
muchos soles, tocaste muertos y vivos, sentiste el dolor
del bravo mozo y el gemido de la mujer,
la amargura del niño inmaduro,
cuanto has sentido se derrumba sin sustento si a este vacío no te fías.
Quizás ahí encuentres cuanto creíste perdido, el brote de la juventud,
el justo naufragio de la edad. Tu vida en cuanto diste,
este vacío es cuanto diste,
el blanco papel

Yorgos Seferis

Tantas y tantas cosas pasaron ante nuestros ojos
Que nuestros ojos no vieron nada, salvo más allá
Y detrás de la memoria como la tela blanca donde una
noche
en un cerrado vimos visiones extrañas, más extrañas
que tú
pasar y perderse en el inmóvil follaje de un pimiento

Hemos conocido tanto éste nuestro destino
Yendo y viniendo entre piedras rotas, tres o seis mil años
Buscando en edificios desmoronados que acaso fueron
nuestra casa.
Tratando de recordad fechas y hechos heroicos
¿Podremos?

Hemos estado ligados y nos dispersamos
Y luchamos con obstáculos inexistentes según decían
perdidos, volviendo a encontrar un camino lleno de
regimientos ciegos,
hundiéndonos en los pantanos y en el lago de Maratón
¿podremos morir de una muerte normal?