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valía


En fin, nada importa excepto a la manera en que nada importa. Que ella sea bella o, cuando menos, fútil, porque la futilidad tiene de común con la belleza la indiferencia ante la utilidad y la justicia. El resto es absolutamente vida...”




Todo lo que importa es en medida.


El valor, sumado o restado, de este hombre – animal.


Nada tienen las cosas-objetos-entes

que ver con nosotros

(tú o yo o el de junto)


El movimiento;

presa del valor,

las relaciones


Momento: No es momento.


Accionar:


Desorientados trastocados

(en parte por incompetencia física, aun más por inapetencia moral)


Todo pensamiento parece quedar degradado por la expresión de las palabras:


Como quien se sostiene de un listón

sobre un rascacielos.

Mensaje en tinta negra dentro de una botella de vino tinto en el mar Egeo a las cinco de la mañana.

Aquí estas, creador de mi propia realidad.

aquí nacen olores sabores gustos


-en esto que mis ojos no ven

y que mi tacto no siente-


en donde me sumerjo como en un lienzo nuevo.


He venido al mundo con una caja de crayones

y los limites parecen interminables


Que es esto más que un cúmulo de algo:


Amor de camas y de noches


(y no es lo mismo decirlo que atreverse a pensarlo)

Es mi necesidad y la tuya

las que hacen de esto un mundo

-intangible-

y mas fuertes que una catapulta.

En el suelo aún existe un ligero susurro a muerte

En el suelo aún existe un ligero susurro a muerte
que ha querido invadir las plantas y les ha quitado su verde.
El verde vuelve siempre al azul y en línea contraria.
La contrariedad nos atañe como en tiempos de retroceso;
no retrocedamos por miedo,
avancemos con paso firme aunque sea en retrospectiva
- justo al pasado-

Las hojas de laurel de la cocina de mi madre
están mas ausentes en mi paladar que en la comida ajena;
los tiempos vienen decayendo en constantes toboganes
revolcándonos con olas de cloro.

Su olor me provoca nausea, sé que soy yo.

En una oscura letrina miro mi vida ir hacia las cañerías;
no me da asco pensar en revolcarme con los cocodrilos del drenaje:
-ya conozco los bigotes raspando mi piel-
y me convierto en maniquí adormilado con estupefacientes
en los notables amaneceres de estreno.

No recuerdo el nombre que atormento mi noche y mi lujuria:
querría dedicarte el tic tac de mis pasos
y la seguridad con la que enderezo mi cuello,
mis dedos ya muertos por el frío no dejan de escribir[te].

Manzanilla con vainilla y miel...
-así de hostigante te encuentro-
como las abejas al rededor de saborizantes artificiales,
pobres que hasta a ellas hemos logrado engañar

No es mas tu saña que el cempasúchil del día de muertos...

En el suelo aun existe un ligero susurro a muerte.

Once



Cualquier bolsa de té podría ser

en algún momento

nuestro cuerpo


(Este es el último trozo de mi vida)


Lar burbujas ultimas del minuto

anunciarían el orgasmo

que nunca logramos


(Los grillos del estéreo lo anuncian)


-Andar sin pena como el

hilo ajeno a su bolsa-


Esperando así, para siempre,

por el último suspiro de calor

Y el sorbo de la muerte.


(El legado del silencio, alguna vez nuestro, hoy murió)


Solo suena el tambor de la vecina

Sólo un ruido no identificado.

La seda salivando carne en segundo




Cuando desperté
Tenías horas montando el espejo

La nieve afuera
- éramos, ahí, el pueblo fantasma-
La ventana decodifico el mensaje

Con la cara fatigada de quien duerme sin dormir
Forzando el primer suspiro que me devuelva
- a la vida-

Entre tú y tus pasos
Diferencia de verbo

Funciona


El cerebro funciona

Mi cerebro funciona..


Dicen que el cerebro funciona – ¿Quienes?


No dicen como


Dicen que aun no saben


Mi cerebro funciona..

Aun así el funciona


Distintos cómo


En una mezcla de periódico, cera, óleo

Difícil…

Cuatro puntos

Son tres los asaltos al pasado;

imágenes

humo y espuma


Cuatro las campanadas del deseo...

¡Advertencia!


Te conocí


Te Probé


Me encantaste


Quiero más...

Tantas...

Tantas sillas vacías

Soledades que no intrigan

Las historias adelante:

-juntos-

-Quinientos treinta y seis millones-

¿Cuantas palabra-amor más para hallar en este monte de utopías?

Cansada de mendigar horas

La lejanía del tiempo me estrella contra las sillas

Soledades astilladas

- la taza medio vacía-

Algo se agota.

-Conozco la geometría-

No logro alcanzarlo.

Cantando sin sonido

Siempre canto… siempre sin sonido

A la espera de no esperar bajo los olmos

Sean cerezos o griegos contemporáneos

La canción sale de la garganta

Y a su izquierda

No tengo nada que decir…

Pero quiero decirlo todo.

La búsqueda comienza a las seis a.m.



- primer café-

Una tanda de agua helada sirve para plantearse claro el objetivo del día
Objetivo perdido e las sabanas

Sobre la ranura del desagüe la extensión de mi misma
Y tres estaciones inconexas; entre la cabeza y los pies

A donde sea que se vaya la vida, será mas lejos que el jabón
- segundo café-

Gato izquierda
Tabaco derecha
¿comprendo que pie debo mover primero?
(abrir la puerta es importante) comenzar
con preguntas exactas (monotonía)

si pierdo la cabeza seguro la encuentro bajo la cortina
tres días mas tarde.
-tercer café-

En la calle; carnaval
(la música en mis tímpanos)
Sobre el mantel apenas tres letras

- cuarto café-
La mesa se interrumpe por un espasmo de la Tierra
(inhala, exhala)
Reclama su lugar antes de que encienda un cigarrillo.

Diciembre 08

Ahora puedo recalcar la manera en la que no termino de confundirme con el vaho y tu sonrisa, de embriagarme con el vaivén de tu respiración – acostado a mi lado sin aceptar el grito rítmico de tus deseos- de acurrucarme con el ligero soplo de tu ensueño. Te pienso como una mas de las atrocidades de mi cotidianeidad y no eres siquiera pareja de ella, y tu eco me retumba hasta en la suela de mi zapato izquierdo – pierdo el equilibrio al intentar callarte-. Mi manera de perderte es como en la naturaleza acechándote con el pensamiento y en posición de contorsionista; te elevas más que mis ideas; te pierdo como a un globo de domingo.

Me obligo a correr en dirección contraria -y viajo al sur-

El café en éste otro lado me sabe igual, las nubes no están más empedradas que de costumbre y las palabras de los espectaculares no tienes historias escondidas.

En la noche al soñar contigo me descubro como en una playa desierta, sin conchas ni olas fuertes, ni ruidos de gaviota: me dispongo entonces a compartirte mi río y sus guijarros, ¿y tú los aceptas? Como aceptas mis besos y caricias Mis noticias buenas, malas e indistintas.

Créeme cuando te pido que no temas, mis manos extendidas no son ilusión, no escapes de ellas como de los vendedores ambulantes del metro.

Anónimo

¿Qué pena podré sentir ante tu presencia ausente

si mis ojos me engañan a capricho del sol y la luna,

de la oscuridad del armario y la del bosque abierto?

¿De donde han de brotar gotas cargadas de atavismos de crepúsculo?

¿Qué más da tocarte con esta piel engañada por un campo fraccionado -que nos fracciona-?

La tinta de tus deseos se deja robar cada luna llena por el flujo constante

-¡el universo esta en nuestra contra! - yo te grito-

y detrás del telón solo se escucha el eco de un ultimo aplauso en solitario…

Víctima de este cuerpo que se alimenta de lo inexistente…

quien te percibe y se sofoca cual ahorcado frustrado…

Te entiendo como en un carrusel…

Giro y giro sin poder hallarte

Tus moléculas se dispersan a sazón del tiempo

y cuando abro los ojos ya no estas…

Parecieras sucederme con el barro en los días de lluvia…

como la calle que me sucede en cuanto cada paso se haya a sí mismo…

como el camino que me reconstruyo y desenmantelo…

Me pierdo en las calles y me son tan ajenas como el laberinto sin cable de oro…

-y tú, figura mitológica-

a sombra y viento del instante,

Me dejo sola y a tientas por tu arado