Tristan Tzara

Evocación

abrí los ojos a los amores sin limite
y la sombra nueva en la tierra nueva
un silencio camina en nuestros cuerpos fue el destello
de un día
y el ojo cerró el temor

dulce ausencia de palabras sonde la sombra viene a
enredarse
las llamadas se hicieron dolorosas de tan lejos que estaba
la primavera
y tus dulces carnes juveniles
perdidas amargas

no llevarás más mis ocios mis pesares
sombras de ceniza ligeras en esa hierba que huye
ha agitado el sueño pregonado bajo bóvedas ajenas
sin descanso -tus pasos me siguieron hasta tarde en el alma

un desorden de estertores se atravesó en mi camino
rechacé la pesada amistad de llamadas lejanas
ya no enturbió mis ojos con amores sin limite
perdidos sin límite desde ahora se compone de insensibles
amistades

Robert Marteau

El menos mineral es un milgaro más grande que nosotros,
mudo, y sin embargo lleno de una vida que está callada -granito
[sobre el que pongo el pie
para subir o para bajar, arena mezclada a los detritus.
Las cosas nos han precedido en el cielo
en donde estabamos allí donde estamos con los dioses del origen.
Difícil sin embargo el regreso: vemos a la desinteresada muerte
[desdicada al trabajo. Para pasar
ni la musa ni los ángeles dan escolta. El soplo vuelve a atravesar
[la sangre en sentido inverso
y tras el espanto el alma se elva
sonora y para nosotros inaudible. Su día es de hoy.
No hay para ella ni la luna ni mañana. Ella se hace su sol,
vibra en la integridad de los números

(Estudios para una musa)

Allen Gingsberg

Sobre los trabajos de Burroughs

El metodo ha de ser carne purísima
y sin aderezo simbólico,
visiones reales & prisiones reales
como son vistas entonces y ahora

Prisiones y visiones presentadas
con raras descripciones
correspondientes exactamente con las
de Alcatraz y Rose.

Una comida desnudos es natural para nosotros,
nosotros comemos sandwiches de realidad
Pero las alegarías no son más que lechuga
No ocultéis la locura.

San José 1954

Ulalume González de León



Cielo Entero

Un pájaro corta
el viento o el tiempo

El vértigo en mí
que no tengo alas
pero invento pájaros

Cada uno pone
la mitad del cielo


Izabela Guerra Leal

Charla de Café


y así sucedió una vez más mientras
tomabamos café
una abeja amenazaba
nuestra rebanada de pastel
y tu hablabas de las teorías de fisica cuántica
de la fuerza de atracción de los agujeros negros
de la masa comprimida de las enanas blancas
y pronto ya eran dos abejas
-la primera ahogada
en un resto de mate-
y tú decías que la idea de dios
es congénita
y tambien hablabas de la teología negativa
la teología positiva y la teología
neutra
-abaniqué el pastel y la abeja entró
en el cesto de basura-
hablabas de los platos voladores
de los seres interplanetarios
de los enigmas egipcios incas mayas y
aztecas
querías saber mi opinion
yo rumiaba un trozo de pastel
y todo aquello me hacía senir cansada.

Fernado Pessoa

Álavaro de Campos

Oxford Now


Quiero el bien, quiero el mal, y al final no quiero nada.
Estoy mal acostado sobre la derecha, y mal acostado sobre la
izquierda
y mal acostado sobre la consciencia de existir.
Estoy universalmente mal, metafísicamente mal,
pero lo peor es que me duele la cabeza.
Eso es más grave que el significado del universo.

Una vez, andando por Oxford, en un paseo campestre,
vi levantarse, de la curva de la carretera, a poca distancia,
la vieja torre de una iglesia por encima de las casas de la aldea
o villa.
Se me quedó fotográfico ese nulo incidente
como una doblez transversal desmembrando el pliegue de los
pantalones.
Ahora viene a propósito...
Desde la carretera yo proveía espiritualidad a esa torre de iglesia
que era la fe de todas las eras, y la eficaz caridad.
Desde la vidda, cuando llegué allí, la torre de la iglesia
era la torre de la iglesia,
y además, estaba allí.

Se es feliz en Australia, siempre que no se vaya allí

Walt Whiwaltman

Esa sombra, silueta mía que va de un sitio a otro
queriendo vivir, que es ruidosa y bromea.
A veces me sorprendo a mí mismo mirando llos sitios
por donde se agita
A veces dudo y me pregunto si efectivamente esa sombra
soy yo.
Pero enmedio de mis amantes y cuando entono
mis cantos
nunca dudo que esa sombra realmente soy yo.

Eduardo Milán

Entro en el tiempo como quien entra
en ti: quiero escribir los deshechos
de San Juan, quiero comer los deshechos de Sor
Juana, sorprendida en su primera persona
que es la persona del otro o del hambre.
Ahora quita esa lámpara de aquí para que alumbre
allí en la sala de orar el rodar de la luna
oral, boca abierta por la que uno entra
a comer de la mano de la hembra, animales de por miles
no se cimbren, lo real es que se cimbra cuando
se oyen crecer algunas rosas reas.


(De La vida mantis)

Nicanor Parra

No creo en la vía pacífica

no creo en la vía violenta
me gustaría creer
en algo -pero no creo
creer es creer en Dios
lo único que yo hago
es encogerme de hombros
perdónenme la franqueza
no creo ni en la Vía Láctea


***

La tortura no tiene por qué ser sangrienta
a un intelectual por ejemplo
basta con esconderle LOS anteojos